LA ECUACIÓN DE ONDA DE SCHRÖDINGER
Aunque el postulado de Broglie
es correcto, no es todavía una teoría completa del comportamiento de una
partícula, pues no se conoce la ecuación que rige la propagación de la onda
piloto. Por eso pudimos analizar la propagación de la onda piloto únicamente en
el caso de una partícula libre y no sabemos aún como tratar una partícula
sometida a fuerzas. Falta, además, una relación cuantitativa entre la onda y la
partícula, que nos diga de qué forma la onda determina la probabilidad de
observar la partícula en un determinado lugar.
La ecuación de Schrödinger es la ley
fundamental de la mecánica cuántica no relativista, teoría física que se ocupa
de aquellos fenómenos que acontecen a escalas microscópicas del orden de la
constante de Planck. Por citar solo algunos campos de aplicabilidad, esta
ecuación reviste especial interés en microelectrónica, criptografía y teoría y
diseño de dispositivos semiconductores. La ecuación de Schrödinger dependiente
del tiempo explica, a través de la llamada función de onda, la evolución
temporal de un conjunto de partículas cuánticas (por ejemplo, electrones)
sujetas a la acción de un potencial. La función de onda ψ : [0, ∞) × Rd → C
asociada a una partícula es una función de sus coordenadas temporal y espacial
(a las que denotaremos t y x, respectivamente) que toma valores en el cuerpo de
los números complejos, la cual describe probabilísticamente las propiedades
ondulatorias de un sistema físico.
Esta es una ecuación
matemática que tiene en consideración varios aspectos:
- ·
La existencia de un
núcleo atómico, donde se concentra la gran cantidad del volumen del átomo.
- ·
Los niveles energéticos
donde se distribuyen los electrones según su energía.
- ·
La dualidad
onda-partícula
- ·
La probabilidad de
encontrar al electrón
La ecuación también tiene
limitaciones:
-No es una ecuación
relativista, solamente puede describir partículas que tengan un momento lineal
pequeño en comparación con la energía que tenga en reposo dividida por la
velocidad de la luz.
-Esta ecuación no añade el espín en las partículas adecuadamente. Fue Dirac, más tarde, quien incorporó los espines a la ahora conocida como ecuación de Dirac, introduciendo además efectos relativistas.
